La comarca de Ferrol (A Coruña), y más concretamente su puerto, se eligió como punto neurálgico donde instalar tres grandes plantas de biodiésel con una capacidad de producción superior a las 600.000 toneladas y la creación de doscientos empleos. Actualmente están paradas o semiparadas y apenas llegan a los cuarenta trabajadores con ERE de por medio. El BNG pide que se asignen ya cuotas de producción y ha presentado varias medidas para reactivar esta industria, entre las que se encuentran potenciar la recogida de aceites de cocina usados e incentivar la investigación en la obtención de biocarburantes de segunda generación.

 

Representantes del BNG y de los trabajadores ofrecieron una rueda de prensa tras una reunión con el comité de empresa de Infinita Renovables, una de las compañías con una planta de 300.000 toneladas de capacidad de producción afectadas por la crisis del biodiésel (sus 36 empleados están dentro de un ERE). En la comparecencia ante los medios, además de la solicitar que se agilice la asignación de cuotas, se presentaron una serie de medidas encaminadas a reactivar el sector del biodiésel en Galicia. Carme Adán, diputada del BNG, citó  los cambios normativos como causantes de la situación “dramática” que viven las empresas y los cada vez menos trabajadores que quedan. 

Una con un ERE, otra parada y la tercera sin llegar a arrancar
El Diariodeferrol.com cita algunas de las propuestas que hizo el BNG: instar al gobierno autonómico a que desarrolle una campaña de sensibilización sobre el reciclaje del aceite de cocina usado, incentivar la investigación en la obtención de biocarburantes de segunda generación, propiciar la participación de las empresas en proyectos de investigación cuando la cuenta de resultados sea positiva e implicar a los sectores naval y de la automoción en los programas de I+D+i para construir motores que pueden funcionar al 100 % con combustible biodiésel.

Además de la planta de Infinita Renovables, otra de Entaban situada igualmente en el puerto de Ferrol, con capacidad para 200.000 toneladas, y una tercera de Biocarburantes Peninsulares de 120.000 toneladas en Narón, en la misma comarca de Ferrol, son las tres instalaciones que sufren la crisis de un sector que nunca llegó a despegar. Tan es así que la de Entaban está parada y de la de Biocarburantes Peninsulares no se tiene constancia que haya producido un solo litro de biodiésel.

(Energías-renovables)

0
0
0
s2sdefault